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OPINION |
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Por
el Dr. Eduardo Rodas (*) La
pregunta es: ¿debemos informatizar en
el área de salud? La respuesta es obvia, por lo cual esta
presentación terminaría simplemente aquí. ¿Cómo explicar lo obvio? Obvio
(del latín obvius) significa “que se encuentra o pone delante de
los ojos. Muy claro o que no tiene dificultad”. Pero también podríamos
preguntarnos si se puede obviar la informatización en el área de salud.
Obviar (del latín obviare) significa “evitar, huir, apartar y
quitar de medio lo que puede ser contrario o tener inconvenientes.
Estorbar, oponerse”. Sus derivaciones son: obviable, obviado. Múltiples
áreas, distintas a las de salud han logrado un alto grado de
informatización. El área de la salud ha sido “obviada”. Para encontrar
algunas de las respuestas a por qué esto está ocurriendo, vamos a
remontarnos a la definición de informática biomédica: “Es el área
interdisciplinaria común a las ciencias de la salud y de la información
que con el uso de la tecnología apropiada permite en forma automatizada
recolectar, almacenar, procesar, recuperar y difundir datos para adquirir,
ampliar y precisar los conocimientos que lleven a una toma racional y
oportuna de las decisiones” (Asociación Argentina de Informática Médica
–AAIM-
,
octubre de 1995). Respecto
del uso de la tecnología apropiada, esta podrá variar de acuerdo al
desarrollo tecnológico, a las condiciones económicas y a las necesidades
de la organización. Deberá recolectar, almacenar, procesar, recuperar y
difundir datos en forma automatizada. Esta última característica es
justamente la que le da su razón de ser: estos mismos procesos antes se
hacían en forma manual, pero al incorporarse la computadora
es
donde la automatización adquiere todo su potencial. La
posibilidad de almacenar gran cantidad de datos en medios electrónicos, la
rapidez para recuperarlos, la elevada velocidad de cálculo y la
transmisión automática sin importar las distancias, son parte de los
hechos que provocan esta revolución de la información. Antes, muchas de
estas cosas se hacían, pero ahora se pueden hacer en forma automática y
sin importar el tiempo, la distancia o el volumen que se transmite. No es
necesario transportar átomos sino que se transportan bits
.
Continúa
diciendo la definición que tiene como finalidad mejorar nuestro nivel de
conocimiento para la racional y oportuna toma de decisiones. Esto nos crea
el compromiso de no informatizar por una simple circunstancia de modas o
de utilización irracional de las nuevas tecnologías, sino que debemos dar
el soporte para que quienes tengan que tomar decisiones posean la
información en tiempo y forma adecuados. Conservamos el nombre de
informática médica para tener una nomenclatura común con la
International Medical Informatics Association,
pero
deseo resaltar que es abarcativa de todos los sectores relacionados con
las ciencias de la salud. Los
líderes de las organizaciones de salud ¿desean realmente mejorar su nivel
de conocimiento para la racional y oportuna toma de decisiones? ¿Han
tomado el compromiso de informatizar las organizaciones de salud para
tener el soporte que necesitan para que, cuando tengan que tomar
decisiones, posean la información en tiempo y forma adecuados? El
conocimiento de los resultados reales, certeros, en su propio lugar de
trabajo quizás les pueda traer inconvenientes en su forma tradicional de
gestionar, y ello puede ser el principal obstáculo para la incorporación
de la informática en las organizaciones que lideran. Pero, por otro lado,
están los ciudadanos, los usuarios, los pacientes que día a día nos
reclaman los beneficios que la incorporación de estas herramientas les
brindarían. El
conocimiento actualizado e inmediato de la epidemiología para realizar los
programas de promoción y prevención en la Atención Primaria de la Salud,
la asignación y el aprovechamiento integral de los turnos en los distintos
efectores, o las compras racionales conociendo la demanda prevista de
acuerdo a las necesidades de la población que asisten, serían sólo algunas
de las grandes ventajas que rápidamente impactarían en los sistemas de
atención, sean estos públicos, privados o de la seguridad social. Se puede
gestionar mal o bien, con o sin información, pero es más probable que
gestionemos mal si no tenemos la información en tiempo y forma
adecuados.¨ (*)
Consultor en Informática Médica - Miembro del Comité Científico de la
Revista Informática Médica - eerodas@intramed.net.ar
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